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Presentación

Tiempo de alianzas


Asensio López Santiago. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Director médico del Área IX de Salud del Servicio Murciano de Salud. Murcia

 

Para contactar:

Asensio López Santiago: alopez@semfyc.es

 


 

Alejemos los tiempos de la soledad y de los héroes. Ahuyentemos a los hidalgos que nos empujan a luchar contra los molinos. Despojemos nuestro ímpetu de arrebatos épicos. Descarguemos nuestro ego de la posesión de la verdad.

 

El presente y el futuro de la medicina comunitaria solo es y será posible con el fruto de las alianzas. Es la hora de romper las barreras que impiden participar a nuevos compañeros de viaje; es el momento de identificar a aquellos que moran próximos y que no son reconocidos como actores principales; es el tiempo de desprenderse de la ortodoxia del método, para abrir el entendimiento y conseguir una comprensión más universal del mensaje.

 

Las alianzas empiezan a conformarse. Persisten algunas desconfianzas, pero hay avances esperanzadores. Cada vez las barreras están más difuminadas y los actores acuden desde todos los entornos. Los encuentros y desencuentros ayudan a acortar las distancias. Las verdades cada vez son más relativas. Las penas por lo mucho pendiente se compensan con los frutos cosechados y las sonrisas de los presentes.

 

Parece que todos desean remar hacia la misma orilla. La Escuela Andaluza de Salud Pública comparte liderazgo al convocar el Congreso de Activos para la Salud Comunitaria, con el propósito de compartir conocimientos sobre cómo promover la salud y el bienestar con personas y poblaciones.

 

Todo está un poco más cerca.

 

En recuerdo a Miguel Hernández en el setenta y cinco aniversario de su muerte, compartiendo su canto a la esperanza (El rayo que no cesa).

 

Tengo estos huesos hechos a las penas

y a las cavilaciones estas sienes:

pena que vas, cavilación que vienes

como el mar de la playa a las arenas.

 

Como el mar de la playa a las arenas,

voy en este naufragio de vaivenes,

por una noche oscura de sartenes

redondas, pobres, tristes y morenas.

 

Nadie me salvará de este naufragio

si no es tu amor, la tabla que procuro,

si no es tu voz, el norte que pretendo.

 

Eludiendo por eso el mal presagio

de que ni en ti siquiera habré seguro,

voy entre pena y pena sonriendo.

 

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Comentarios


  1. Enviado por ana el 10 Mayo, 2017 a las 10:53    

    Muy bueno, esto es el presente y debe ser el futuro de la medicina

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